Traductor e Intérprete desde Casa: Diferencias

El traductor y el intérprete son profesionales que conectan personas de distintas culturas a través de los idiomas. Esta actividad laboral ha ido evolucionando con el paso del tiempo, adaptándose a las nuevas necesidades de la industria del idioma y a las herramientas emergentes que eliminan las barreras comunicativas entre las personas del mundo.

Sin embargo, a pesar de que ambos tengan en común la habilidad de comunicar personas que no hablen el mismo idioma, sus perfiles profesionales e incluso personales distan mucho entre sí por la manera como llevan a cabo esa actividad. Es por esa razón que, para que su empresa pueda sacar el máximo provecho de ambos, usted debe conocer con exactitud las diferencias entre uno y otro. Eso le ayudará a determinar cuál es el que usted necesita si está considerando contratar a alguno de ellos, pues sus funciones son muy diferentes.

¿Qué es un Traductor?

Se trata de un escritor profesional con conocimientos avanzados en las reglas gramaticales y ortotipográficas tanto del idioma origen como del idioma hacia el que se traduce para generar textos equivalentes en ambos idiomas.

Es un empleado que, además de especializarse en la utilización de los recursos literarios, posee profundos conocimientos sobre la historia de los países que hablan los idiomas que conoce, garantizando así que los textos finales se adapten a la cultura del lector y no se pierda la idea original del texto debido a barreras culturales.

¿Qué Habilidades Debe Poseer un Traductor?

La traducción siempre ha sido una profesión para personas formadas académicamente, pero el avance de la tecnología ha convertido esta labor en algo reservada prácticamente solo para los intelectuales, ya que requiere no solo un muy elevado dominio de todo lo que rodea al idioma, sino también disciplina para evitar distracciones que reduzcan su productividad, en virtud de que no suelen trabajar interactuando con otros compañeros.

Dominio absoluto de la lengua escrita

Para un profesional de la traducción, si bien es indispensable dominar los idiomas en los que trabaja, esto no es suficiente. Su manejo de las lenguas debe ser lo suficientemente elevado como para saber diferenciar cuándo colocar determinados signos de puntuación en un idioma u otro, reconocer todas las categorías gramaticales halladas en el texto de origen y cambiarlas a aquellas que sean más comunes para los lectores del idioma meta. 

La calidad de un traductor se puede medir observando cómo altera no solo el orden de las palabras, sino también cómo modifica las categorías gramaticales de las palabras para que tengan sentido y suenen más naturales en el trabajo final. Por consiguiente, una traducción literal de un texto completo demuestra la falta de nivel del empleado, al presentar una profunda incapacidad para adaptar el escrito de acuerdo a las costumbres culturales del lector.

Conocimientos históricos y culturales avanzados

Además de dominar a la perfección las lenguas de origen y destino, el profesional debe conocer la historia del idioma y de los pueblos que lo utilizan, casi al nivel de un historiador. Esto se debe a que deberá enfrentarse a recursos y aspectos literarios, presentes incluso en los textos más básicos, como pueden ser mitos, leyendas, próceres y dichos populares.

En estos casos, deberá crear equivalencias para que el lector final esté familiarizado con lo escrito y no pierda el interés debido a su no comprensión de aspectos históricos y culturales del país o el idioma del autor del texto original. El traductor debe estar preparado para contar historias reales parecidas utilizando personajes conocidos por el lector del texto meta.

Disciplina de trabajo

Uno de los rasgos más relevantes para un traductor es que este debe estar acostumbrado y preparado para trabajar por cuenta propia durante largos períodos de tiempo sin interactuar con otros ni distraerse. Su disciplina, en conjunto con sus conocimientos y habilidades, serán los factores determinantes para disminuir el tiempo que se toma para llevar a cabo sus tareas.

¿Cuáles son las Especializaciones de un Traductor?

Para un profesional de la industria del idioma, es imposible traducir cualquier tipo de texto. Debe especializarse en una de las ramas de la traducción, ya que mientras más conocimientos posea sobre una de ellas, aumentará la calidad de sus traducciones.

Traductor literario

Es el más difícil de hallar al nivel más óptimo, ya que debe estar preparado para traducir libros en los que debe preservar el estilo, el ritmo, la melodía y el sentido de lo que comunica el autor. La traducción literaria es un gran desafío que suele derivar en críticas, ya que es prácticamente imposible mantener el equilibrio de todos los aspectos estilísticos del texto original sin tener que alterar algunas características fundamentales para que tengan sentido dentro del idioma y para el lector del texto meta.

Traductor técnico

Es la rama más común de la traducción, y a la vez se divide en muchas otras más. Se trata de aquellos textos para los cuales es necesario poseer cierta experticia en la terminología para poder crear manuales, informes, actas, sentencias, entre muchas otras. Las más comunes son las traducciones médicas, jurídicas, judiciales y científicas.

Traductor legal

Los traductores legales llevan a cabo trabajos mediante textos con terminología de las áreas legales y financieras. Estos profesionales están habituados a trabajar para empresas internacionales, redactando contratos y adaptando reportes sobre economía, entre otras funciones.

¿Qué es un Intérprete?

Mujer intérprete sonriendo con audífonos y micrófono en una cabina de interpretación con dos colegas

Este es también un profesional que maneja dos o más idiomas, los cuales utiliza para mediar en la comunicación de terceros. Sin embargo, a diferencia de un traductor, este lleva a cabo sus funciones de manera oral y en vivo a través de conferencias o dispositivos de audio.

¿Qué Habilidades Debe Poseer un Intérprete?

Si bien para este profesional no es tan indispensable manejar a la perfección características tan rígidas del idioma como las reglas gramaticales y ortotipográficas, sí debe poseer una serie de capacidades que le permitan comunicar mensajes orales de una manera rápida y precisa de un idioma a otro.

Entendimiento y fluidez de un nativo

Para un empleado virtual de la interpretación, no es suficiente tener conocimientos avanzados sobre ambos idiomas, sino que su manejo debe estar al nivel de un nativo; debe ser capaz de comprender dichos populares, refranes, metáforas, siglas, juegos de palabras, nombres comunes, muletillas e incluso variaciones en la pronunciación de palabras, ya sea por acentos, gustos personales o problemas lingüísticos. 

Además de entender todo lo que escuche, debe ser capaz de reproducirlo a una velocidad tan alta como para no hacerle perder tiempo a ninguna de las partes, y lo suficientemente fluido como para que se entienda a la perfección.

Carisma

Uno de los rasgos personales que se buscan en un buen intérprete es su habilidad para comunicar no solo ideas, sino también emociones. Debe transmitir exactamente el mismo mensaje que desea enviar cada una de las partes, incluyendo el tono de voz, las pausas y las emociones como felicidad o enojo cuando sea el caso.

Habilidad para sintetizar información

Este requisito es fundamental para desarrollar las labores al más alto nivel, ya que tanto el traductor simultáneo como el consecutivo tiene un tiempo sumamente limitado para comunicar un mensaje que puede ser bastante extenso y con mucho relleno. Por esa razón, debe ser capaz de memorizar muchas cosas o tomar apuntes a alta velocidad y expresar solamente los aspectos más relevantes, sin que este pierda sentido o se omita información.

Preparación previa al evento

A pesar de que el intérprete domine a la perfección ambos idiomas, siempre debe prepararse para la conferencia. Debe saber de qué temas se hablarán, quiénes son los oradores, cuál es el contexto en el que tomarán la palabra y muchos más aspectos que le permitan diferenciar palabras clave tan difíciles de percibir como nombres, siglas, hechos previos y más.

¿Cuáles son los tipos de intérpretes?

Existen varios tipos de intérpretes, pero para trabajar de manera virtual, que es la más moderna y extendida en el mundo impresarial dentro de los últimos años, solamente hay dos modalidades que son las más expeditas.

Intérprete consecutivo virtual

Es aquel que primero recibe toda la información en un idioma y, luego de que la persona haga una pausa, aprovecha para comunicar todo en el otro idioma. Para llevar a cabo esta actividad, debe apoyarse de su capacidad para tomar apuntes a una velocidad sumamente alta que le permita luego reordenar el discurso.

La modalidad más empleada para este tipo de interpretación es la de conferencia por internet, en la que usualmente se trata de dar fluidez a la conversación mediante discursos breves.

Intérprete simultáneo

Este tipo de interpretación es la empleada para grandes eventos internacionales en los que el profesional escucha el discurso y transmite en otro idioma en tiempo real, tratando de ir al mismo ritmo que la persona de la que se recibe el mensaje.